La fuerza de la sencillez

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Aparte su bonito rostro, los espléndidos cabellos rubios y su impecable silueta, lejos de mostrarse una diva, es modesta y reservada.

Lucía Ceresani es una joven cantante argentina, en viaje por Italia durante 32 días en compañía de sus padres, para visitar los lugares donde nació y vivió de joven su papá José. Ha querido conocer Vestignano, arrabal de Caldarola, donde el padre cuando niño conducía las ovejas al pastoreo, la arada se realizaba con bueyes y se hacía a mano el resto de los trabajos rurales. Este apego viene de lejos; casi todo su repertorio musical guarda referencia al duro trabajo de la tierra por mérito del hombre y de la mujer de tiempos pasados, tanto en la Argentina como en Italia.

Inés Dagand , la mamá proveniente de una familia de origen francés, envió a Lucía de escasos 8 años, a estudiar piano y, asimismo, teoría musical, armonía e historia de la música, al Instituto Santa Cecilia de Buenos Aires. De hecho, Lucía se inició cantando en el coro de su parroquia también a beneficio de la Cáritas local.

Pero a Lucía le agradaba tocar la guitarra como acompañamiento de su voz. Y así durante cinco años estudió guitarra con un buen profesor e hizo cursos de contabilidad pública en la Universidad Católica de La Plata.

Hacia los 19 años participó como cantante solista, voz y guitarra, en el concurso regional de folklore “Ciudad de Quilmes”, logrando el primer premio. Poco después en el concurso de City Bell se ubicó primera en la categoría de solista vocal femenina.

Tales éxitos le permitieron saltar a los primeros planos; la radio y la televisión nacionales comenzaron a llamarla para cantar en directo y participar al importante festival folklórico de la Vendimia (1998), después al de Córdoba, y finalmente al festival de Cosquín (2001 y años sucesivos), el más importante de la Argentina, equiparable al nuestro de Sanremo.

En el 2004 participó del festival de Baradero (Pcia. de Buenos Aires), logrando el premio “Consagración” destinado al mejor cantante. Hasta que la Casa Discográfica “DBN”, la más importante de la Argentina, la contactó; desde el 2001 al 2011 realizó cinco álbumes, y el sexto está en preparación.

Desde 1996 Lucía dirige también el coro mixto de 40 voces “Agrupación Coral Plátanos”, un poblado del municipio de Berazategui, ciudad en donde vive.

La idea de formar un coro en la iglesia “Santa Isabel de Hungría” fue del Revdo. Francisco Ballerini, oriundo de Verona, párroco durante 25 años. Con el correr del tiempo el coro llegó a ser importante, a punto tal de ser requerido por la catedral metropolitana de Buenos Aires, sede cardenalicia del Papa Francisco, y por la basílica de la Virgen de Luján, un famoso santuario.

Después de estos eventos, la Casa Discográfica decidió agrupar aquellos nueve fragmentos en una obra completa llamada “Misa Surera” (Misa del Sud) en donde se encuentran canciones acompañadas por el coro; la primera voz es de Lucía. Este álbum fue registrado en los estudios de la Sony Music en Villa Mercedes.

Durante cinco años, en Plátanos, dirigió con la ayuda del Padre Francisco, un coro de niños carenciados. En esa organización los niños también aprenden a cultivar la huerta, a realizar pequeños trabajos artesanales y a cocinar. Lucía les enseña canto.

Lucía, ¿cómo transcurres la semana?

Ensayo con los coros de adultos y de niños. Todo los miércoles a las 13.00 hs. Conduzco un programa en “Radio Nacional”, junto al director Marcelo Simón; es la más importante radio de folklore en Buenos Aires. Se la puede escuchar in directo por internet a las 18.00 hs. de Roma www.radios-on-line.com.ar/nacional/folklorica/ Los fines de semana doy conciertos en diversas ciudades de toda la Argentina; me traslado en avión acompañada por mi hermano Javier, primera guitarra, y por mi padre José, primer fan.

Lucía es una star muy peculiar: no tiene manager ni maquilladora; sus largos cabellos rubios naturales los aliña por sí sola; en los conciertos se presenta con la tradicional vestimenta festiva del trabajador del campo.

¿Cómo es que en los conciertos te vistes con un atuendo tan modesto?

Prefiero sorprender a mis oyentes con la voz y la sencillez; además , es una forma de respeto hacia el público. Todas mis canciones transmiten un mensaje, muchos fan se emocionan hasta las lágrimas.

Durante sus viajes por Italia cantó en el auditórium de la escuela primaria de Sirmione, la parroquia del Padre Francisco, como intercambio cultural para acercar el conocimiento de la música tradicional argentina a dos grupos de escolares.

Junto a su padre recuerda un episodio. Hace unos cinco meses dio un concierto en un perdido poblado de la Provincia de Río Negro, en la Patagonia. Descendió del avión en Bariloche; luego, a lo largo de 60 kilómetros de camino compactado entre llanura, colina y montaña, se trasladó hasta el poblado; el chofer de la combi le contó que las tierras que recorrían, por el lado derecho pertenecían a Benetton, y por el izquierdo, a agricultores privados argentinos. El pequeño pueblo se llama Pilcaniyeu; tiene unos mil habitantes todos agricultores, pero en el salón de deportes se habían congregado muchísimos espectadores de las zonas vecinas.

Lucía Ceresani www.luciaceresani.com con la fuerza de la sencillez, y con sus notas y melodías encarna el espíritu del Sud y el amor por la pampa, la ilimitada llanura argentina.

Nuestra diva, que ha compartido canciones y escenarios con importantes cantores populares, se siente feliz de llevar su voz y sus notas tanto a un festival de ciudad de siete u ocho mil habitantes, como a los perdidos pueblos de la Patagonia.

Una curiosidad: en Tolentino, Lucía se encontró con el Sr. Norberto Serangeli, un admirador suyo que conocía todo su repertorio.

Eno Santecchia

Traduzione di Heriberto Santecchia

Agosto 2014

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